¿Hace falta editar digitalmente? ¿Seguro?

Llama la atención que la Edición Digital ha llegado hasta nosotros sin que hiciera ninguna falta. Y llama más aún la atención que todo el mundo dé por hecho que ha venido para quedarse y que nadie la va a echar.

No hacía ninguna falta editar libros digitalmente. La lectura lleva siglos extendida en todos los rincones de la planeta, los libros se producen con calidad y relativa facilidad en todos los países del mundo. Ningún lector, ningún escritor, ningún académico, ningún bibliotecario, ningún profesor…. nadie demandaba una nueva manera de leer textos.

Y en eso que llegó la Edición Digital. Llegaron textos digitales y llegaron dispositivos digitales que permiten leer. Y se produjeron (se siguen produciendo) algunas situaciones curiosas, como que en casi todos los casos la lectura de los textos digitales es una experiencia bastante peor que leer un simple libro en papel. Sólo en algunos eReaders, sólo algunos editores y diseñadores están tomándose en serio la legibilidad de los textos digitales. Lo normal, en cambio, son webs llenas de pedeefes ilegibles, ebooks mal programados, incompatibilidad de dispositivos, obsolescencia programada… ¿Hay algo más ridículo que comprar un libro digital que, se sabe, va a quedar obsoleto en un par de años, cuando se puede comprar el mismo libro en papel y lo podrán seguir leyendo hasta tus tataranietos?

Entonces, ¿por qué hay que editar digitalmente? ¿Por qué el fenómeno es imparable?

No tengo la respuesta. Sé que la respuesta no está en la lectura en sí, no está en el –hipotético– cambio de un paradigma cultural, sino en el cambio del paradigma económico y tecnológico. ¿Y qué se puede hacer frente a eso? Tampoco lo sé. Supongo que la respuesta tiene más que ver con la actitud. ¿Qué hacemos? Pues abrir los ojos, estar atentos. Algo va a pasar, está claro, porque el cambio de paradigma tecnológico ha sido, está siendo, brutal. Y probablemente surgirán nuevos textos, nuevos tipos de texto. Y serán ellos los que, probablemente, ya no se adapten a los libros de siempre. Probablemente habrá nuevos textos que sólo puedan ser leídos y editados digitalmente, que es como se han creado. ¿Habrán llegado ya esos textos? ¿Estaremos ya en la fase en la que la Edición Digital sea, ahora sí, necesaria? Abriremos los ojos para estar atentos.

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